<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036</id><updated>2012-02-16T01:12:43.646-08:00</updated><title type='text'>Muerte Canina</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-1050543383259289151</id><published>2011-07-15T04:32:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T12:57:11.849-07:00</updated><title type='text'>Un cielo que valga</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pVeU_iQ6Lfw/TiCbiZYW1uI/AAAAAAAAAQ8/5Lns62ckyOI/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_17.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-pVeU_iQ6Lfw/TiCbiZYW1uI/AAAAAAAAAQ8/5Lns62ckyOI/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_17.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629670549444024034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Ya no puedo retrasarlo más. Mi bienestar, mi falso liderazgo, mis privilegios están en juego, quién sabe si también mi vida. Desde hace tres días esperan mi decisión y yo no me decido. No me decido porque no quiero. Esa es la verdad: que no quiero. ¿Qué harían conmigo si supieran que en realidad no quiero? Ellos, por supuesto, nada. Callarían, sumisos y aparentemente respetuosos de mi voluntad, fingiendo ese temor que nunca han sentido por mi persona, al que sin embargo están obligados; pero el Gran Sacerdote de los Iguales Hermanos sería informado al instante. Y él ni teme ni perdona ni espera. ¿Consecuencia? Mi fin. ¿Torturas? Es posible. Esta mañana, tras inyectarle el somnífero por sexta vez desde que la secuestramos, el hermano Yoka me ha preguntado sibilinamente si es que he pactado fecha extraordinaria con la Voluntad Suprema, a la que él sabe que no tengo acceso. No le he respondido, claro está, y entonces se ha atrevido a farfullar que ojalá no tengamos que darle de comer a los Santos Perros la vida de una muerta. Pero es que no quiero, Santos Perros, Voluntad Suprema, Gran Sacerdote de los Iguales Hermanos. Ya está bien. A ella no. ¿Quiénes sois? La miro dormir desde hace tres días y no la quiero ver ensartada como las otras. Es eso: que no quiero. No hay más. ¿Es que esa voluntad mía carece de sentido? ¿Es que no puede ser Palabra? Basta ya, nunca más, a ella no. Antes que verla agonizar entre ladridos rabiosos y babas y espumas prefiero prenderle fuego a la paja y tumbarme junto a ella. Y que el humo de nuestras cenizas la perdone, me condene y algún día nos junte en cualquier cielo que valga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-1050543383259289151?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/1050543383259289151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/07/un-cielo-que-valga.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1050543383259289151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1050543383259289151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/07/un-cielo-que-valga.html' title='Un cielo que valga'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pVeU_iQ6Lfw/TiCbiZYW1uI/AAAAAAAAAQ8/5Lns62ckyOI/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_17.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-5828960611369565685</id><published>2011-06-01T06:06:00.001-07:00</published><updated>2011-07-15T14:06:00.137-07:00</updated><title type='text'>Algo tiene</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-leidX_mw4_c/TiCcVCWsGzI/AAAAAAAAARE/l2koVcBQlpw/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_16.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-leidX_mw4_c/TiCcVCWsGzI/AAAAAAAAARE/l2koVcBQlpw/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_16.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629671419436342066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;No me había mi hermana Amparo terminado de decir “ay la Virgen, ¿qué hace abierta la puerta de la casa de los Milena?” cuando las dos vimos salir disparada una muñeca de trapo que fue a parar ahí al escalón de la Higinia, que no se le metió en el zaguán de milagro, menos mal, que si se le mete le arden las cortinas como el pajón. Pero que mire usted, que tanto mi hermana Amparo como yo misma podemos jurar delante de lo más sagrado que cuando la muñeca salió disparada no iba ardiendo, ¿verdad, Amparo? No señor, no: la muñeca se prendió en el aire, de eso puede estar usted más seguro que de su nombre, fíjese lo que le digo. La muñeca hizo ¡cataflás! en cruzando la calle por el aire y cuando llegó al escalón de la Higinia ya era una cosa mala lo que ardía. Pero le digo yo a usted que ese arder no era un arder normal, ¿a que no, Amparo? No señor, no: eso no ardía como ardería una muñeca de trapo a la que le han arrimado fuego, qué va. Eso ardía..., yo qué sé cómo ardía eso. Ardía... ¿Cómo se lo podríamos explicar a este hombre, Amparo?... Ardía como con un fuego de otro color, no sé yo decírselo de otra manera, mire usted, entre verde y morado o yo qué sé, y hacía ¡ffffff! ¡ffffff! ¡ffffff!, como los gatos cuando se entarascan... Mire los pelos cómo se me ponen de recordarlo. Y a mi hermana también, mire, mire cómo se le ponen los pelos también a mi hermana, enséñale el brazo, Amparo. ¿Ve? Es que las dos somos muy impresionables, muy aprensivas, desde chicas. Eso parecía cosa del demonio, bendito sea el Señor. Pero es que, calla, que no nos habíamos recuperado del susto cuando hace la puerta ¡¡¡catapón!!! y se cierra sola. Oiga, ¡qué portazo! Como si la hubiera cerrado un gigante. ¡Ay, la Virgen! Y aquí mi hermana que se pone a chillar como una descosida, y yo que no me esperaba oír a la Higinia detrás nuestra gritando “¡pero esto qué es, pero esto qué es!” y dándole pisotones a la muñeca —el susto que me dio, la mamarracha—, que me puse a chillar también y la Higinia con la alpargata ardiendo y pegando alaridos y pisotones en el suelo para apagársela, la mujer, que se le achicharraba el pie, y todos los perros de la calle ladrando y... y... y... Calla, calla, calla, ¡la que pudo liarse en un momento! Yo, mire usted: yo no sé esto qué es lo que ha sido, pero ya ha visto usted que ahí en esa casa no hay nadie, que esa casa está cerrada desde que los Milena se fueron de aquí hace un porrón de años, figúrese usted, era mi hermana todavía mamona y ya va para los sesenta y siete. Yo en fantasmas no creo, y mi hermana tampoco, ¿a que no, Amparo?, pero sí es verdad que la casa esa no le gusta aquí a nadie, no sé yo por qué, pero gustarnos no nos gusta aquí a nadie. A nadie. Algo tiene. Algo que los Milena se dejaron ahí adentro, eso dice la gente, yo qué sé. Algo tiene. Y con lo malos y lo asquerosos que eran los Milena, ¡todos, todos, a cada cual más hijoputa, y no me callo porque es verdad!, no me extraña que se dejaran un mal susto ahí adentro, en esa casa que tanta sangre costó aquí a algunos. Algo tiene.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-5828960611369565685?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/5828960611369565685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/06/algo-tiene.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5828960611369565685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5828960611369565685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/06/algo-tiene.html' title='Algo tiene'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-leidX_mw4_c/TiCcVCWsGzI/AAAAAAAAARE/l2koVcBQlpw/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_16.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-3374509488450156759</id><published>2011-01-19T14:32:00.000-08:00</published><updated>2011-07-15T14:06:28.487-07:00</updated><title type='text'>Cuernos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HrOujCBJOPU/TiClCUWbkFI/AAAAAAAAAR4/4dc0uflgqe8/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_15.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-HrOujCBJOPU/TiClCUWbkFI/AAAAAAAAAR4/4dc0uflgqe8/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_15.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629680993454231634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Me gustaría tanto ver tu cara. ¿Qué cara has puesto? ¿Qué gesto tienes? Hace diez minutos sonreías. Cuando le has preguntado qué iba a beber, sonreías. Cuando te ha respondido que una cerveza, cuando inmediatamente ha cambiado de idea, «mejor un... una...», cuando finalmente ha dicho que no sabía qué quería beber, tú sonreías. El indeciso de siempre. Estaba nervioso, impaciente, juntaba los muslos, gesto infantil, y tú sonreías. Y la sonrisa se te ha agrandado aún más cuando lo has visto abrir la puerta del muñequito mujer y meterse sin darse cuenta de su error. El despistado, el atolondrado de siempre, el adorable. Pero, ¿y ahora? ¿Qué cara tienes ahora, diez minutos después de que la pelirroja se haya metido con él, cuando lleva diez minutos con él tras la puerta del muñequito con falda? Me gustaría verla. Tu cara. ¿Sonríes? Hace diez minutos. La pelirroja estaba en la barra junto a una mochila casi más grande que ella, una pelirroja menudita y joven que lo ha mirado al entrar, a la que ha mirado al entrar, y ahora no sé si sigues sonriendo o qué gesto tienes, qué cara pones. Una pelirroja que vestía unos &lt;i&gt;shorts&lt;/i&gt; inguinales y unos pechos bizcos y tiesos y largos y sueltos. ¿Por qué lo piensas en pasado? ¿Qué gesto pones, qué cara tienes? La joven pelirroja viste, no &lt;i&gt;vestía&lt;/i&gt;. Pero los &lt;i&gt;shorts&lt;/i&gt; estarán en el suelo o en sus tobillos, quizá colgándole de un pie mientras él culea. ¿Por qué piensas en &lt;i&gt;shorts&lt;/i&gt; cuando tu idioma es de pantalones cortos? ¿Sonríes? ¿Sigues sonriendo? No lo sé. No pienses en &lt;i&gt;shorts&lt;/i&gt;, no pienses en pasado. A ver tu cara. Tonta, esnob, anglófila, &lt;i&gt;¿shorts?&lt;/i&gt; Muy cortos. No, no lo ves sujetándola por los muslos contra el alicatado blanco, él no es tan fuerte, ella era menudita, sí, pero él no es tan fuerte, ni siquiera estás segura de si el alicatado es blanco. ¿Era menudita? ¿Ya no es menudita? ¿Qué cara tienes? Lo ves sentado en el váter y con ella encima. No le ves a ella un tatuaje en el culo, se lo ves en la pantorrilla, en la izquierda, no sabes qué es, un símbolo raro, en el culo lo que la pelirroja tiene son hoyuelos, muchos hoyuelos. Y vaivén, frenético. Y vaivén, sin ruido. Y vaivén, duro, deprisa, glúteos batidos. Buscan sin mirarse el orgasmo cuanto antes, hace diez minutos. Él se las muerde, las tetas, eso sí lo ves con claridad, de eso estás completamente segura, se las muerde por encima de la camiseta, se las muerde hasta el límite de la sangre, sobrepasando el del daño, si lo sabrás tú, que lo amamantaste hasta mucho después de su primer diente y de su segundo y de su tercero. No sabes cómo me gustaría ver tu cara, de verdad, qué gesto tienes. Si te volvieras, si quisieras volverte... Sólo un momento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-3374509488450156759?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/3374509488450156759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/01/96-800x600-normal-0-false-false-false.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/3374509488450156759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/3374509488450156759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2011/01/96-800x600-normal-0-false-false-false.html' title='Cuernos'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-HrOujCBJOPU/TiClCUWbkFI/AAAAAAAAAR4/4dc0uflgqe8/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_15.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-2620481509620570442</id><published>2010-08-30T10:56:00.001-07:00</published><updated>2011-07-15T14:06:53.984-07:00</updated><title type='text'>La mujer y la hembra</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-X7U98C5PRnE/TiClLz-ohdI/AAAAAAAAASA/03PPRZZjW3Y/s1600/Marisa_Benito_14.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-X7U98C5PRnE/TiClLz-ohdI/AAAAAAAAASA/03PPRZZjW3Y/s400/Marisa_Benito_14.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629681156563174866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Difícil decidir si la que vemos ahora es la hembra que le queda o que le falta a la mujer de la figura oscura y liviana que regresa a casa tras haber despachado tabaco y chicles y cuadernos escolares en el estanco de la esquina de Las Flores: la que, a pasitos jóvenes de vieja absorta, atraviesa el pueblo con los ojos rasos en el embaldosado y saluda sólo a quien la saluda por no dar qué hablar más de su antipatía amarga. Complicado averiguar si la que estamos viendo en el redil de su libertad ama o desprecia a la otra antes de llegar a casa y desnudarse los lutos del cuerpo y de la cara y de las uñas y de la fruta y del pelo. La pinza en la solapa es un recordatorio del pasado de hace unos minutos. Al final, Paco no llegó a estrenar la barbacoa, después de todo lo que discutieron sobre la conveniencia de comprarla, que hasta dejaron de hablarse tres días cuando él se presentó con el cacharro. La sandía es el postre de antes de comer, un carnaval previo a la cuaresma de los garbanzos de la perola; la sandía es el jugo del que se empapa la hembra antes de volver a salir al sol y la secarra que la acompañan hasta el estanco. Podemos afirmar que la mujer sombra que nos vende tabaco en la esquina de Las Flores tiene una hermana lejana, casada y Purificación a la que quiere ver y besarle los sobrinos con ruido porque es lo único que le queda; sabemos, aunque no con toda seguridad, que la hembra que arrumbó el crucifijo y que nada más llegar a su encierro se ilumina el ser entre medicamentos, hules y romanas se sentiría mucho mejor si la soledad fuese completa, auténtica, sin un &lt;em&gt;titacomoestás&lt;/em&gt; chillón y desconocido al teléfono el día de su santo, de su cumpleaños y por Navidad. La bata la compró a escondidas de la mujer enlutada del estanco, en otro pueblo. Los labios pintan lo que la mujer calla y la hembra piensa. Las uñas son de arañar la pulpa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-2620481509620570442?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/2620481509620570442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/08/la-mujer-y-la-hembra.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/2620481509620570442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/2620481509620570442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/08/la-mujer-y-la-hembra.html' title='La mujer y la hembra'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-X7U98C5PRnE/TiClLz-ohdI/AAAAAAAAASA/03PPRZZjW3Y/s72-c/Marisa_Benito_14.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-3233376202477541031</id><published>2010-05-21T05:42:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T14:07:18.141-07:00</updated><title type='text'>Tatuaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-0yaXZrb_7bM/TiClXB2bXPI/AAAAAAAAASI/94CIuiCr0JI/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_12.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-0yaXZrb_7bM/TiClXB2bXPI/AAAAAAAAASI/94CIuiCr0JI/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_12.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629681349265415410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Fue entonces cuando, a contraluz, vio al hermoso y rubio marinero de voz amarga, doliente y cansada cuyo nombre de extranjero su bisabuela llevaba tatuado en la caricia de su piel. Ella lo reconoció enseguida, él tuvo que entrecerrar los párpados para verla mejor. Se miraron a los ojos durante unos segundos, al cabo de los cuales el marinero bajó la cabeza, se dio la vuelta y desapareció ―con rumbo ignorado― sin haber llegado a traspasar el umbral de la puerta de la taberna. «¿Quién era ese?», le preguntó el hombre al que estaba a punto de fotografiar. «Nadie, un olvidado», respondió ella y añadió, fingiendo una sonrisa: «Voy a pedirme un aguardiente».&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-3233376202477541031?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/3233376202477541031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/05/tatuaje.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/3233376202477541031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/3233376202477541031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/05/tatuaje.html' title='Tatuaje'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0yaXZrb_7bM/TiClXB2bXPI/AAAAAAAAASI/94CIuiCr0JI/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-5781782769025179879</id><published>2010-04-02T15:54:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:44:05.223-07:00</updated><title type='text'>¿La hija de quién?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-1YEDSRk1qF8/TiCmhOxcPMI/AAAAAAAAASQ/hGDoe6dUBkU/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_11.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-1YEDSRk1qF8/TiCmhOxcPMI/AAAAAAAAASQ/hGDoe6dUBkU/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_11.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629682624044481730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Le estaba enseñando yo Londres a mi tía Justa cuando, de repente, mi tía Justa palideció. «Virgen María Santísima de los Desamparados», invocó, estremecida, bajito, como para muy dentro de ella, y aun pronunció tres veces otro de sus revulsivos católicos —«Josú, Josú, Josú»— antes de indicarme con el dedo la causa de su sorpresa. Me volví. «Que me caiga muerta aquí mismo si la moza que está acostada en ese poyetón no es la hija de la Bacalá, niño», añadió mi tía con la voz y los ojos propios de quien ve y se refiere a algo todavía más imposible que un fantasma. Yo arqueé las cejas, claro, tuve que arquear las cejas antes de preguntarle: «¿La hija de quién?», mintiéndole a mi tía con el tono desinteresado y hasta despectivo que me vi obligado a emplear para demostrarme a mí mismo que yo ya era otro, que había prosperado, que me había hecho &lt;em&gt;de mundo&lt;/em&gt;, que el programador informático que vivía y trabajaba en Londres desde hacía seis años no tenía nada, absolutamente nada que ver con el cateto bien peinado que un día salió de aquel poblacho blanco y sin desperezar para —según presumía mi padre en el bar del Yescas— estudiar una carrera &lt;em&gt;de cosas de esas de ordenadores de ahora&lt;/em&gt;. Pero yo sabía perfectamente quién era la Bacalá y quién su hija, la Paqui. Mi tía Justa me miró como si me hubiera perdido en arduas cuentas para averiguar cuántas peras quedan si a un cesto de cuatro peras le quitas tres. «De la Bacalá, niño, de la Bacalá: la Paqui». Ante el desconcierto casi agresivo de mi tía, yo insistí unos segundos más en la desmemoria de aquella Paqui, la esmirriadilla, Paqui la sin padre conocido, llorona al primer «hija de puta» que le gritábamos los niños canicófagos, patitas de alambre de la Paqui que se hacía mujer y se le empingorotaban los pechos más bien sueltos en sus sostenes viejos, los besitos en el cuello que me daba y que me volvían cortita y mucha la respiración, las pajas que me hacía con la zurda en la trastera, Paqui la del padrastro tratante y borrachón, sospechoso de homicidio a navaja, la que me escupió a la cara y me llamó «bragazas» cuando le dije que se acabó la trastera porque quería contarlo, Paqui la de la huida varios años después, la dada por muerta o por preñada o por echada a patadas por la Bacalá celosa y loca y sucia. «Esa qué va a ser la hija de la Bacalá, tía, no alucines, esa qué va a ser la Paqui», le dije, determinado a pensar que mi septuagenaria tía —a la que le había dado por ver mundo tras enviudar del tío Francisco— chocheaba convenientemente. No obstante, he vuelto al lugar, claro que he vuelto al lugar, y he mirado el &lt;em&gt;poyetón&lt;/em&gt; siempre, de reojo, para verlo vacío o habitado por una gente extrañísima y muy lejana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-5781782769025179879?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/5781782769025179879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/04/la-hija-de-quien.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5781782769025179879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5781782769025179879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2010/04/la-hija-de-quien.html' title='¿La hija de quién?'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-1YEDSRk1qF8/TiCmhOxcPMI/AAAAAAAAASQ/hGDoe6dUBkU/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-5399643983175830461</id><published>2009-12-10T04:28:00.000-08:00</published><updated>2011-07-15T13:49:33.674-07:00</updated><title type='text'>Los niños</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--rIk4llQXV0/TiCmu8ODIkI/AAAAAAAAASY/NV4j6LITIB4/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_10.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/--rIk4llQXV0/TiCmu8ODIkI/AAAAAAAAASY/NV4j6LITIB4/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_10.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629682859582366274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Sobre las minas han crecido flores amarillas. No debió ser tan despiadada la idea, como se dijo, cuando en su campo ha podido desarrollarse tanta belleza. Las minas las plantaron unas Piadosas Personas para detener a los niños que pretendían perderse en el bosque. Era la época en que muchos niños y niñas soñaban con perderse en el bosque; un ogro apestoso les aseguraba que en el bosque –las niñas– entablarían relaciones con simpáticos enanos adinerados y –los niños– podrían desflorar a unas ninfas más hermosas que la lágrima y que la risa juntas. Lo de la casa de la bruja sirvió de muy poco, en seguida los muy pillastres se dieron cuenta de que no era más que un decorado y que las carcajadas de vieja que se oían las hacía un gramófono, así que las Piadosas Personas se vieron obligadas a sembrar las minas, los niños no se asustaban de la supuesta bruja y continuaban cruzando el –por aquel entonces– terreno baldío para adentrarse en el bosque, ávidos de los placeres que les prometía el ogro. El ogro se llamaba Cajo y estaba emparentado con Lucifer, era sastre, cuentan que aún no ha muerto y que muchos perdidos y oscuros siguen vistiendo sus trajes y sus camisas para ir de fiesta en fiesta. El número de niños reventados por su mal proceder fue muy inferior al número de los que se perdieron en el bosque, eso está en los papeles de Extravíos y Mortandades, ahí no hay mentira. Las criaturas, al contrario que a la bruja, le tomaron espanto a las explosiones y sólo las muy ciegas por los consejos de Cajo se aventuraban a pasar, unos caminando despacito, otros a la carrera, otros con zancos, pero casi todos ¡pum!, en su mayoría ¡pum! Alguno hubo que lo salvó el Demonio y esto hacía llorar a las Piadosas Personas con más sentimiento y estridencia que la que empleaban para lamentarse de las pueriles voladuras, era conmovedor contemplarlas. Las flores crecen sobre mucha sangre, muchos corazones y mucho pecado acomodado en la conciencia, y purifican como el fuego. Minas deben quedar todavía, se plantaron cientos de ellas, hay quien dice que miles. Pudiera ser. Nunca fueron ni serán suficientes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-5399643983175830461?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/5399643983175830461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/12/los-ninos.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5399643983175830461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5399643983175830461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/12/los-ninos.html' title='Los niños'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/--rIk4llQXV0/TiCmu8ODIkI/AAAAAAAAASY/NV4j6LITIB4/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-4671266523703400223</id><published>2009-10-04T12:09:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:51:57.567-07:00</updated><title type='text'>Las hermanastras</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-PnsH41uYnOE/TiCoOaHFWpI/AAAAAAAAASg/Sub5GQTVhwA/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_9.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-PnsH41uYnOE/TiCoOaHFWpI/AAAAAAAAASg/Sub5GQTVhwA/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_9.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629684499693787794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Mía tú las señoritas que san citao ahí pablar de lo del reparto la finca don Eduardo, que Dios tengan su gloria, y llevan tol rato sin decir ni mú. Qué mujerzonas ya las hermanastras, cúchalas, con lo chiquitillas que se las llevaron daquí, que entodavía no arcanzaban a las manijas las puertas y se meaban en los rincones la corraleta, tres churrinillas eran, y míalas, hechas mujeres y tan parecías, que no parecen hermanastras, que cuarquiera diría que son tres melgas, hijas del mismico vientre y de la mismica leche. Qué portento. Más duna hora llevan ahí y múas paecen. A saber lo que les pasa. Y qué cochazos traen las hijas de sus madres, anda que san venío las tres en uno, no señor, cá una en el suyo, igualicos también los tres y más negros que el cerote, que paece que hubiera aquí un entierro, Dios no lo quiera. Yo no podría juralo, pero pa mí que la encará pacá es la Saritilla y que la que da la esparda a la izquierda es la Belencita y que la que da la esparda a la derecha es la Pilarín. Yo no me juego ná, que lo mismo el tiempo me confunde y pierdo, de cachorras sí las conocía, de cachorras mubiera jugao las mulas con cuarquiera, pero yo pa mí que sí, que la denmedio es la Saritilla, la de la izquierda es la Belencita y la de la derecha, la Pilarín. Han llegao, san sentao y ahí están más callás quenmisa, sin movese, que paecen una afoto. Aquí ya sabíamos que venían las señoritas pa lo de la herencia de don Eduardo, quen paz descanse, y lo tenemos to preparao por si quién quearse, pero ni san dignao pasar a la casa ni han venío a saludanos ni ná de ná, cuidao qué pasmarotas y qué poca educación, ¿eso es lo que les enseñaron las monjas? Pa mí que andan reñías. Y a to esto el señorito Eduardo no ha aparecío, otro que tampoco sa dignao a recibilas a ellas, dice la Feliciana que esta mañana no ha salío de su dormitorio, que ahí sigue y que no consiente que entre nadie a decile ná ni a molestalo con ná, que se pone hecho una fiera, que no ha comío, que lo único que ha consentío es que la Feliciana le lleve lo que la pedío, un cocimiento de los suyos, de esos pa las entendederas que hace la Feliciana, y su estuche de las jeringas y las medecinas verdes y amarillas con las que el señorito Eduardo trajina, ah, y el bozal ese que se pone, el bozal también se lo ha pedío a la Feliciana esta mañana, na más enterase de que las hermanastras habían llegao. Estamos buenos. De chiquitillos no se separaban los cuatro y mía ahora. Macuerdo de aquella vez que los pillé en la corraleta a los cuatro en pelotillas jugando a los perros, que hasta se olían el culo y to, como los perros, y mordiéndose en las orejas y en los costaos y ya les iba yo a reñir por indecentes cuando me tuve que ir to apurao porque no me había dao cuenta que don Eduardo estaba sentao nuna banca también en cueros y con aquel barrigón que tenía el pobre y que les ofrecía un filete muy rojo, así meneándolo en la mano, cosas de los señoritos, digo yo. Sepa Dios qué les pasará hoy a las hermanastras y al señorito Eduardo, pero esto no tiene visos de arreglarse, tantos años sin vese y ahora que pueden vese están los cuatro como acipotaos, y to por los dineros, seguramente, anda que no, si el pobre don Eduardo levantara la cabeza, con lo que quería a su Belencita, a su Saritilla, a su Pilarín y a su Eduardito...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-4671266523703400223?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/4671266523703400223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/10/las-hermanastras.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/4671266523703400223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/4671266523703400223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/10/las-hermanastras.html' title='Las hermanastras'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-PnsH41uYnOE/TiCoOaHFWpI/AAAAAAAAASg/Sub5GQTVhwA/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-1357571497942312547</id><published>2009-08-16T15:31:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T14:01:12.713-07:00</updated><title type='text'>La guardesa</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-01B2w2_IIBM/TiCqkKwjspI/AAAAAAAAATw/SlghkAKEhOk/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_8.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-01B2w2_IIBM/TiCqkKwjspI/AAAAAAAAATw/SlghkAKEhOk/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_8.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629687072553153170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Que no me duerma, que no se salgan los gatos cobardes, que no me duerma, que no entren las ratas chismosas, que no me duerma, que no se asome al balcón la niña pálida a la que desfloró su padre loco de lepra, que no me duerma, que la noche no manche la fachada, que no me duerma, que el día la devuelva lo mismo, que no me duerma, que la figurita de la ventana no se suicide al espanto de las salamanquesas, que no me duerma, que todavía no he terminado de leer el evangelio del desconchón, que no me duerma, que aún no me creo que a la parra de la tizne se le quedara la sombra suya y se le fuera la que daba tan fresca, que no me duerma, Ánimas del Purgatorio, a vosotras me encomiendo, que no me duerma, que no os tenga que devolver el favor recibiendo un chinazo de los gañanes pellejudos que me rondan, que me odian, que me peen, que no me duerma, que sois muy interesadas, Ánimas del Purgatorio, muy interesadas, despertadme con besitos del Niño Jesús, que no me duerma, despertadme a poquito como a las estrellas del cielo, que no me duerma, despertadme suave como los grititos del gusto de María Santísima Concebida, que no me duerma, que estoy sola y tengo frío, que ya no veo, que no me duerma, que yo iba a la charca que hay aquí detrás a contar libélulas y a tomar los barros y a bañar los codos y me detuvo esta casa sin guardar y todo el trabajo que tiene, tanta faena por hacer, tantas horas por hacerla con la mirada, que no se salgan los gatos, que no me duerma, que no entren las ratas, que no me duerma, que no se asome al balcón la niña leprosa que le devoró las partes a su padre pálido, que no me duerma, que cuando vengan los señores me premien sin zarandeos y me coloquen en la fábrica a mi hermano el tontillo, que no me duerma, que no me pillen dormida los señores, Ánimas del Purgatorio, ahora que van a venir, ahora que ya están aquí, que no me duerma... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-1357571497942312547?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/1357571497942312547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/08/la-guardesa.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1357571497942312547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1357571497942312547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/08/la-guardesa.html' title='La guardesa'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-01B2w2_IIBM/TiCqkKwjspI/AAAAAAAAATw/SlghkAKEhOk/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-2809528787905097520</id><published>2009-07-29T15:58:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T14:07:59.677-07:00</updated><title type='text'>El pantano</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8hC4oCBeM5Q/TiCqVSaR-XI/AAAAAAAAATo/l6WGybrez1A/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_7.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-8hC4oCBeM5Q/TiCqVSaR-XI/AAAAAAAAATo/l6WGybrez1A/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_7.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629686816909162866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Su padre nunca quiso comprender el motivo por el que lo hicieron ni les perdonó jamás que le destruyeran «el pueblito», como él llamaba a la maqueta minimalista que —con pinzas, pegamento, buen pulso, mucho amor y muchos años— había construido sobre una tabla de conglomerado y que ellas anegaron para darse el gusto efímero y la esperanza niña de verlo resurgir mediante el sencillo proceso de quitarle el tapón al desagüe de la bañera. Aquel atentado contra la propiedad paterna ocurrió pocos meses después de que los ingenieros y los señores con bigote y el Estado y la hidrográfica las dejaran sin infancia y sin lugar de nacimiento y crearan la leyenda falsa, más falsa que todas las leyendas, que habla de campanas bajo el agua tocando a muerto y de las fantasmales flotaduras de los vecinos que prefirieron ocultarse bajo sus propios ancestros antes que tener que venir a pescarlos con caña. Resultó que las calles de sus colaches no estaban bien puestas ahí, que no estaban bien puestas ahí doña Marisa, la maestra, ni la mañana dichosa y clara en que hicieron la primera comunión; el sabor de las cerezas tampoco estaba bien puesto, ese no era su sitio, ni era el sitio de las sinvergonzonerías de Pedrito el Alcayata, que les enseñaba la chorra, ni de los ladridos de Priscila, aquella perrilla azulada que se buscaba el rabo y te partías de risa, tampoco de las risas era el sitio ni era el sitio del aroma del pan de la tahona de Peloncho. Nada de eso estaba bien puesto, todo estorbaba, ¿a quién se le había ocurrido colocar eso ahí? Ahí tenía que yacer un pantano, ese era el sitio de un pantano, las cerezas no iban a perder el sabor ni el pan iba a dejar de oler por darle paso al progreso. Hoy ellas han vuelto aquí, se han reunido aquí para preguntarle al agua lo que no saben preguntarse a sí mismas ni —menos aún— responderle a quienes se lo preguntan: ¿Dónde naciste? ¿Dónde nacimos? Por algún lado tiene que haber un tapón de desagüe, seguramente, pero, aunque lo tuvieran al alcance de la mano, no tirarían de su cadenita. Menos siniestro es ser de un lugar ahogado para siempre que de la injusticia y el arrepentimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-2809528787905097520?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/2809528787905097520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/07/su-padre-nunca-quiso-comprender-el.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/2809528787905097520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/2809528787905097520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/07/su-padre-nunca-quiso-comprender-el.html' title='El pantano'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-8hC4oCBeM5Q/TiCqVSaR-XI/AAAAAAAAATo/l6WGybrez1A/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-5687108678734538441</id><published>2009-07-03T16:11:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:53:36.585-07:00</updated><title type='text'>Chatarra</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-gTR4xg7uR-Q/TiCoyI8kx5I/AAAAAAAAASw/AbcpU241QcM/s1600/%25C2%25A9Marisa%2BBenito_6.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-gTR4xg7uR-Q/TiCoyI8kx5I/AAAAAAAAASw/AbcpU241QcM/s400/%25C2%25A9Marisa%2BBenito_6.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629685113561597842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Vuelves a comprobar si respira la anciana greñuda y con los ojos en blanco que cerró la chatarrería con tu amor dentro. Y sí, siempre respira, la oyes; y oyes también el crujido de su mecedora y algún bostezo de la vieja guardiana; pero no el gemido de tu nombre ni los estertores blanduzcos del hombre delgado y triste que quedó entre la ferralla. Vuelves cada día a pegar la oreja en el portón de esta ermita oxidada de santa decrépita a la que peregrinó un otoño tu chamarilero encantado con su rosario mohoso y su devocionario endiablado. Tienes el tímpano enfermo de orín y no te importa, ya no duele; tienes el yunque y el martillo y el laberinto y la trompa tan corroídos de herrumbre que te chirrían al hablar, por eso no hablas; tienes la oreja cobriza y los niños se burlan de ti, ¡oreja oxidada, oreja oxidada, que tienes la oreja oxidada, tía &lt;em&gt;chalá&lt;/em&gt;! Nunca vas a mirar por el ojo de la cerradura porque sabes que dentro está oscuro, la oscuridad tan sólida de lo destartalado, y que la vieja tiene un amasijo de pinchos a sus pies, así la viste cuando fuiste a buscarlo y el ama de los hierros te echó a gritos porque iba a cerrar. Como siempre, golpearás con el anillo que él te quiso robar cuando te amaba para venderlo al trapero de las joyas que le mortificaba los vicios. Y no te abre nadie. Si al menos le oyeras a él... Tal vez esté muerto o quizá la greñuda le ha llenado la boca con un puñado de esa estopa aceitosa para abrillantar ruinas y cacharros, o le ha lañado los labios o le tiene los testículos cogidos con un lazo de alambre espinoso, o todo a la vez. Imaginas mil motivos por los cuales ya ha dejado de gemir y de llamarte y abandonas tu auditorio de cada día tambaleándote entre el odio y la compasión. Te juras no volver más y te prometes regresar al día siguiente. Algún día, sueñas, vendrán máquinas a derrumbar esa chatarrería sola en mitad del polvo y podrás pisotear los restos de la vieja y buscar los restos suyos, tan besados, entre los escombros, aunque sólo sea para hacerte una idea de cómo era.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-5687108678734538441?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/5687108678734538441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/07/horas-antes-de-suicidarse-el-poeta.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5687108678734538441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/5687108678734538441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/07/horas-antes-de-suicidarse-el-poeta.html' title='Chatarra'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-gTR4xg7uR-Q/TiCoyI8kx5I/AAAAAAAAASw/AbcpU241QcM/s72-c/%25C2%25A9Marisa%2BBenito_6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-8646115775901552937</id><published>2009-06-22T13:17:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:54:34.531-07:00</updated><title type='text'>La felicidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-wGZJej807Dk/TiCo7cue7EI/AAAAAAAAAS4/J2_eLHUEw1w/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_5.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-wGZJej807Dk/TiCo7cue7EI/AAAAAAAAAS4/J2_eLHUEw1w/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_5.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629685273490025538" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Esta lo que está es cachonda. Querrá que le eche un polvo. De otra forma no entiendo que me haya enviado el mensaje que acabo de recibir en el móvil. «Ven ya te lo suplico ha amanecido y tiene que amanecer dame tu amanecer por favor». Es eso, que me la folle. Mira tú la poeta qué romántica se pone cuando le pica el chocho. Va lista. Traigo la polla pelada, arañada. Estoy convencido de que la Yeni tiene rastrojos en la vagina, pero es la mejor, la única. A su lado todas las demás son un fontanero con bigote y carné de la UGT. La Yeni es la auténtica hembra del club, una hembraza que chorrea mujerón. Como a mí me gustan. Tetas grandes, manos chicas y aliento fétido de tanto estar callada entre chorra y chorra que se come, como debe ser. Para hablar ya tengo a la filósofa de los cojones con la que me casé, que no calla ni a hostias. ¡Ni a hostias! Y todo porque quiere saber dónde está la felicidad. La felicidad. Como si yo lo supiera, maldita sea. Anda y que la busque en el coño de su madre y me deje en paz de una puñetera vez. Es imbécil, es una cretina. Qué asco y qué odio es capaz de meterme en la sangre la hija de puta. La felicidad... Si supiera esa amargada que la felicidad le está entrando ahora mismo por la puerta de casa, dentro de mí, y que aún me queda un poco en la cartera, metida en una bolsita de plástico... Si la quiere, se la regalo, así se ahogue de contenta. Pero no la querrá. Ella es muy sana sanita, ella muy sensatita, ella es muy racionalistita y muy perra. Ella es una zorra tristona y santa que se ducha todos los días y toma té con leche y apenas come y va y me mira como si yo fuera gilipollas para preguntarme por la felicidad y hablarme no sé qué de amaneceres, la tía pestiñazo, cada vez que me tiene a tiro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-8646115775901552937?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/8646115775901552937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/esta-lo-que-esta-es-cachonda.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/8646115775901552937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/8646115775901552937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/esta-lo-que-esta-es-cachonda.html' title='La felicidad'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-wGZJej807Dk/TiCo7cue7EI/AAAAAAAAAS4/J2_eLHUEw1w/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-6259631836361870536</id><published>2009-06-14T12:29:00.001-07:00</published><updated>2011-07-15T13:56:09.484-07:00</updated><title type='text'>Picnic</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UiKrVsS8Q6Y/TiCpXYOKTEI/AAAAAAAAATI/hAr_rQML0nQ/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_4.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-UiKrVsS8Q6Y/TiCpXYOKTEI/AAAAAAAAATI/hAr_rQML0nQ/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_4.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629685753317051458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: arial; "&gt;Lo peor del &lt;em&gt;picnic&lt;/em&gt; era el final, cuando teníamos que recogerlo todo y dejar el lugar como si nada hubiese pasado. La tita Virginia, el tito Pablo y los primos, que eran muy cursis, le decían así, &lt;em&gt;picnic&lt;/em&gt;, pero nosotros preferíamos llamarlo &lt;em&gt;echar un día bueno de campo&lt;/em&gt;. Antes, cuando sólo nos juntábamos con la tita Virginia, con su marido y los primos, nos íbamos a un sitio conocido como “El Chilanco de las Ovas”, que era un arenal recoleto y fresco junto al río, rodeado de chopos y juncales y poblado de ranas con gafas; pero después empezó a apuntarse más gente a aquellas excursiones dominicales del verano, hasta el punto de que puedo asegurar, sin caer en hipérbole, que ningún familiar o pariente vivo de mis padres se quedaba en la ciudad cuando nos íbamos de campo, de manera que llegábamos a juntarnos unas seiscientas cincuenta personas (sin contar a niños y ancianos, quienes, todavía no, ni ya, son personas, los unos tendrían tiempo y los otros ya lo tuvieron bastante). Fue por eso por lo que nos vimos obligados a dejar de ir a “Las Ovas”, porque allí no cabíamos todos, y trasladar nuestras diversiones en familia al “Llano de la Churrasca”, menos bonito y menos fresquito, desde luego, pero muy tranquilo y tan amplio que los embarazos no deseados a los que nos obligaban la estrechez y la humedad del otro lugar dejaron de darse en las mujeres fértiles de mi familia, fue un alivio, nos nacieron muchos niños tontos por aquella época y aunque en la serrería de Esteban Galga los pagaban muy bien, siempre era un engorro tener que estar cuajándolos nueve meses. Desde los últimos días de junio hasta los primeros de septiembre, todos los domingos, incluso si el tiempo no había amanecido muy para allá, a las diez de la mañana, mi padre, que fue el fundador de nuestros días buenos de campo —“Los &lt;em&gt;picnics&lt;/em&gt; de los Osorio-Ramírez”, así quedaron titulados por la tita Virginia, que de cursi que era se hacía pis en las bragas— se adelantaba a la patrulla de gente en bicicleta, moto, coche, furgoneta y hasta minibús que había arribado al llano, caminaba en soledad por la explanada con sus bermudas color berenjena, su camiseta blanca de tirantes y su sombrilla de &lt;em&gt;Cruzcampo&lt;/em&gt; al hombro, elegía el mejor rodal —el mejor según él; a mí me parecían todos iguales— y, con mucha ceremonia y vehemencia, clavaba en la tierra el mástil de la sombrilla y gritaba “¡posesión!” con aquel vozarrón de serrucho mellado que tenía. Esa era la señal sagrada para que los Osorio-Ramírez ocupásemos “El Llano de la Churrasca” durante todo el día con nuestras sombrillas, barbacoas, hamacas, piscinas hinchables, pelotas, neveras portátiles, perros y hasta los telescopios de considerable calibre que acarreaba hasta allí la parte más astronómica de la familia de mi madre. Pero sobre todo recuerdo las radios, los transistores, los cassettes..., aquella mezcla de músicas y partidos de fútbol a todo volumen que llegaban a reventarnos felizmente la cabeza y lo melodioso de la coincidencia de los seis pitidos de las señales horarias de las emisoras, que cada media hora le otorgaban a aquel campamento de los Osorio-Ramírez un algo misterioso de base secreta y experimental, qué bonito: pi, pi, pi, pi, pi, piiiii. Los pitidos de las 14:30 nos arrancaban a todos un aplauso y una algarabía de emoción contenida, porque indicaban la hora de la gran comilona, del multitudinario almuerzo, cuando todos abandonábamos los desayunos de panceta y los grupales picoteos de las pequeñas barbacoas y nos reuníamos alrededor de la impresionante champiñonada del anciano tito José Perpetuo, prodigioso cocinero y un experimentado mago productor del sabroso hongo, quien había logrado, mediante su ciencia y —estoy seguro— sus acuerdos diabólicos, una especie de champiñón chato y blanquísimo cuyo tamaño venía a adaptarse perfectamente a las dimensiones y a las hambres de aquellas comidas y de aquellos comensales, a pesar de que el pedículo, que decía él —el rabo, decíamos nosotros—, era muy duro y no se podía aprovechar. Lo peor del &lt;em&gt;picnic&lt;/em&gt; era el final, ya digo, cuando teníamos que recogerlo todo y dejar el lugar como si nada hubiese pasado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-6259631836361870536?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/6259631836361870536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/lo-peor-del-picnic-era-el-final-cuando.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/6259631836361870536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/6259631836361870536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/lo-peor-del-picnic-era-el-final-cuando.html' title='Picnic'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-UiKrVsS8Q6Y/TiCpXYOKTEI/AAAAAAAAATI/hAr_rQML0nQ/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-6790319559305658911</id><published>2009-06-07T13:15:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:56:59.307-07:00</updated><title type='text'>Geometría</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pADDt0sp5CQ/TiCphD7n7sI/AAAAAAAAATQ/pssaRejRkis/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_3.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 298px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-pADDt0sp5CQ/TiCphD7n7sI/AAAAAAAAATQ/pssaRejRkis/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_3.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629685919669284546" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Julio Romero de Torres no quiso mirarse a la cara ese día, tenía un resacón de manzanilla y ya sabía lo que se iba a encontrar en el espejo, nadie nos enseñó a nombrar los ángulos rectos con coderas, nuestras señoritas de Geometría hacían pompitas de baba cuando nos hablaban del pecado favorito de sus dioses embibliados, se olvidaron del ángulo, el bronce es mínimo y dice que no sabe si hay más, no hay más rojo para tanto blanco entre intersticios, los profesionales del azulejo ignoran lo que es un “intersticio”, pero dan por concluido su trabajo cuando le echan la lechada, siempre nos turbó un poco aquello de “la lechada” y entonces no era raro que mentalmente emparentáramos a los profesionales del azulejo, alicatadores altivos, gorra amarilla de los Cementos Navas de Torredonjimeno, con nuestras señoritas de Geometría, Julio Romero de Torres se pasó el día vomitando en una bacinilla, eso dicen, y pidiendo a gritos pintura negra o leche condensada para cegar el espejo en el que no quería verse la jeta, vaya ventolera que le dio al hombre, ¿dónde está Wally?, se ahorcó, pero está ahí, a Wally lo encuentra quien le tiene fe y devoción y no le debe nada, ni un céntimo, pero cuando empezamos a buscarnos a nosotros mismos no hay puto Wally que nos eche una mano, así que nos aburrimos pronto y pasamos a otra cosa, a poder ser sin llorar ni cantar nada demasiado antiguo o inconveniente, lo más elegantemente posible, Julio Romero de Torres la tomó con el espejo, qué obsesión, y mandó quitarlo y poner en su lugar el san Sebastián en plena parrillada de un artista enemigo, entonces se le tranquilizó la conciencia, mas desde aquel día jamás se le vio bien afeitado, cuando los intersticios se ensucian podemos recurrir a la pasta de dientes si no queremos caer en la lechada, que es una asquerosidad muy desagradable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-6790319559305658911?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/6790319559305658911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/geometria.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/6790319559305658911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/6790319559305658911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/06/geometria.html' title='Geometría'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pADDt0sp5CQ/TiCphD7n7sI/AAAAAAAAATQ/pssaRejRkis/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-1919172528618615471</id><published>2009-05-31T14:16:00.001-07:00</published><updated>2011-07-15T13:57:38.968-07:00</updated><title type='text'>Chica llovida</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-2JwJVELN3XQ/TiCpueBfl8I/AAAAAAAAATY/sbOnfv0xlpQ/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-2JwJVELN3XQ/TiCpueBfl8I/AAAAAAAAATY/sbOnfv0xlpQ/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629686150011525058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace unos años llovió gente en la comarca, fue muy curioso y entretenido. La mayoría de las personas que llovieron durante aquel breve chaparrón fueron retiradas al día siguiente por máquinas excavadoras que —se sospecha, se cuenta— las volcaron en un gran camión y se las llevaron a una fábrica de piensos y abonos para enfermos mentales; pero a la chica de la carretera vieja decidimos dejarla en memoria de aquel día en que la meteorología tanto nos distrajo de la rutina diaria, del tedio comedor. Está tal y como cayó del cielo y esto fue considerado una extraordinaria rareza, ya que todos los cuerpos que llovieron quedaron tronchados, retorcidos, ensangrentados, muy poco presentables, nada aparentes. En cambio, a la chica de la carretera vieja la casualidad o la naturaleza —o la naturaleza de la casualidad, vete a saber— le concedió el milagro de la horizontalidad perfecta, de la simetría en la postura de los miembros y de la ilesa integridad del cuerpo. Además, ella fue una de las pocas gentes que llovieron vestidas, lo cual le concede un historial decoroso que es muy apreciado por estos andurriales tan propensos al escándalo y a la moral espantadiza. ¿Y a que parece que estuviera mirando con nostalgia la nube que la llovió? Eso o que se trata de una chica que se la está jugando a ovni o furgoneta, esto es, a abducción o aplastamiento. Pero no hay cuidado: los ovnis no existen, nuestra soledad cósmica es evidente, y el peligro de que un vehículo le pase por encima y nos la estropee es bastante improbable. Por ese tramo de la carretera vieja no se puede circular a más de cuarenta, ya lo ven, y en el cartel de la izquierda, que está de espaldas y tiene un compañero idéntico en el sentido contrario, lo dice bien claro: “Atención. Chica llovida. Prepárese para volantazo”, y, en letra más pequeña: “Bienvenidos a Poblalánguida. Prohibida la venta ambulante”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-1919172528618615471?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/1919172528618615471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/05/chica-llovida.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1919172528618615471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/1919172528618615471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/05/chica-llovida.html' title='Chica llovida'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-2JwJVELN3XQ/TiCpueBfl8I/AAAAAAAAATY/sbOnfv0xlpQ/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4785482600171055036.post-4942181701715234665</id><published>2009-05-25T11:57:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:58:28.099-07:00</updated><title type='text'>La viuda</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Y2w4gH8lFis/TiCp6nvVAgI/AAAAAAAAATg/4anCERluazE/s1600/%25C2%25A9Marisa_Benito_1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-Y2w4gH8lFis/TiCp6nvVAgI/AAAAAAAAATg/4anCERluazE/s400/%25C2%25A9Marisa_Benito_1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629686358778118658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Lleva ahí sentada desde que los nichos, recién encalados, hacían daño a la vista, cuando el sol de las siestas veraniegas les daba de plano y, más que para almacenar cadáveres, los niños creíamos que esos huecos estaban destinados a guardar los ajuares de las mocitas del pueblo. Se sentó muy temprano, muchos meses antes de que metieran el primer ataúd. Todos pudimos verla el día que, enlutada y cabizbaja, atravesó el pueblo arrastrando la silla camino del cementerio. Quería ser viuda y se sentó a esperar a que se le muriera el esposo, y ya no se levantó jamás, por eso se le olvidó casarse, porque no tuvo tiempo ni de dejarse pretender por algún muchacho, atareada en llorar la pena y la soledad que le había dejado el marido venidero, el difunto anhelado que la hiciera desgraciada condenándola al velo y al rosario y al latido del reloj. Pero los nichos se iban llenando y nada suyo inhumaban, cada entierro era un fracaso para su congoja a punto de estallar, como el éxtasis carnal que se queda en puertas y de las puertas no se mueve. Ella miraba por encima de un hipo al oír las campanas mortuorias, comprobaba que no era su muerto y cambiaba de postura para seguir ensayando y que el sollozo estuviera listo cuando llegara, por fin, la hora del gran estreno. Se llenaron todos los nichos y la viuda siguió allí, ya sin moverse, congelada y bella como los lirios de escarcha, como la lágrima oscura de una santa helada y misteriosa, como el sueño incesante de un espectro esculpido. La cal se cuarteaba y se caía, los adobes mostraban sus polvos, llegó una guerra y aullaron los perros, a la viuda no la tocó nadie, los operarios —porque no eran del pueblo— ni siquiera repararon en ella cuando les mandaron trasladar todos los huesos al cementerio nuevo. Si este camposanto vacío sigue abierto y medio en pie es por ella, por la viuda que hace tantos años vino a esperar sentada el estado civil que le pedían sus lágrimas, que le exigía su luto anticipado. Y creo que también por mí. Ahora, miradla, parece que llorara al vacío de la estatua de sí misma, tan joven y hermosa como el primer día que ocupó su lugar de viuda casadera, tan vieja como su leyenda y como yo mismo, que, casi arrastrándome sobre mi más de un siglo callado, no dejo de acudir ni un solo día a este camposanto para mantener viva la leyenda de la viuda hasta mi muerte, fecha en la que, por supuesto, me acercaré muy despacio y, hablándole bajito, le pediré matrimonio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4785482600171055036-4942181701715234665?l=muertecanina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muertecanina.blogspot.com/feeds/4942181701715234665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/05/la-viuda.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/4942181701715234665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4785482600171055036/posts/default/4942181701715234665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muertecanina.blogspot.com/2009/05/la-viuda.html' title='La viuda'/><author><name>Marisa Benito | Jesús Tíscar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09492519447094839220</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Y2w4gH8lFis/TiCp6nvVAgI/AAAAAAAAATg/4anCERluazE/s72-c/%25C2%25A9Marisa_Benito_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
